lunes, 26 de octubre de 2009


Así Aladino aprendió que los deseos por mas inalcanzables o descabellados que parezcan hay que animarse a intentarlos, arriesgarse a la aventura de dar el primer paso. Y una vez que damos ese primer paso, y aunque la lucha resulte despareja, siempre hay que seguir adelante. No hay que rendirse, como Aladino, cuyo sueño de casarse con la princesa y ser príncipe era un sueño imposible, sin embargo, cuando la llevó a ver el mágico mundo en su alfombra mágica, supo que había hecho bien en dejarse guiar por sus deseos. Porque los deseos muchas veces son buenos guías, nos muestran el lugar hacia donde partir. Como así también, a veces los deseos nos muestran el lugar al que hay que volver. Y como Aladino, cuando volvió al palacio, aprendió que a veces el secreto no es vivir deseando lo que no se tiene, sino querer lo que se tiene. Y una cosa hay que aprender: nuestros deseos no siempre van a cumplirse ya, aquí y ahora. Es parte de la vida aceptar que nuestros deseos no siempre son órdenes para un genio bueno. A veces otros deseos ajenos son los que ordenan nuestra vida, pero lo que nos enseña la historia de Aladino es que el genio que si puede escucharnos siempre no está en ninguna lámpara maravillosa, sino dentro de nosotros mismos. Dentro nuestro hay un genio poderoso que puede cumplir nuestros sueños. Ese genio espera nuestras órdenes y quiere cumplir nuestros deseos

No hay comentarios:


Toda esa noche borracho creía encontrarla pero la perdí. Tuve que hacer algún duelo, cortar mi deseo con un bisturí.

Nunca vio la luz, no sintió el calor, no sufrió el dolor, no vivió el morir muy grande la cruz, muy chico el honor enana actitud, de vivir mejor

tucaratupapi

Y por fin veo tus ojos que lloran desde el fondo y empiezo amarte con toda mi piel y escarbo hasta abrazarte y me sangran las manos pero que libres vamos a crecer

que te ha pasado princesa que no te veo sonreir..... maldita mierda prohibida que nuestro sueño rompió

Me enamoro de todo, me conformo con nada; un aroma, un abrazo, un pedazo de pan y lo que buenamente me den por la Balada de la Vida Privada... de Fulano de Tal

A tu lado perdi mi tiempo... lo volveria a perder de nuevo

Visita número: